Un nuevo año para mirar con sabiduría

No se va un año ni llega otro sin sentido. Ambos momentos son profundamente esperados, porque en ellos aprendemos que soltar lo que ya pasó nos fortalece y nos permite vivir con mayor plenitud el tiempo que viene.

Soltar no significa olvidar. Significa honrar lo vivido, recordar a quienes ya no están físicamente con nosotros y agradecer a quienes, con su presencia, nos dejaron enseñanzas, ya sea desde la alegría o desde el dolor.

La vida nos recuerda, una y otra vez, que no todo está bajo nuestro control. Cuando dejamos de exigir que el mundo sea exactamente como lo imaginamos, nos abrimos a la posibilidad de una existencia más serena, más luminosa y más consciente. Es ahí donde aprendemos a detenernos, observar y elegir mejor, por nosotros y por quienes amamos.

Un nuevo año no borra lo vivido, pero nos concede la oportunidad de mirarlo con sabiduría. Que no nos quite lo aprendido, que nos devuelva lo perdido en paz y que nos enseñe a valorar lo que aún permanece.

Que tengamos la valentía de soltar lo que duele, la humildad de agradecer lo que llegó y la fe de creer que lo mejor todavía está por venir. Que este nuevo año no nos haga perfectos, sino más humanos.

Que el regalo divino de la vida que Dios nos concedió sea agradecido desde lo más profundo de nuestro ser. Seamos felices siendo nosotros mismos, sin buscar la aprobación de los demás, recordando que cada decisión que tomamos va dando forma a la vida que construimos día a día.

Feliz Año Nuevo. Que cada uno encuentre tranquilidad, fe, salud y amor, y que el amor del Creador ilumine cada paso del camino.

Con profundo agradecimiento por el apoyo brindado a mi persona y a mi familia, deseo que Dios colme de bendiciones sus vidas.

Atentamente,
José Gualberto Chávez Carrillo
Director General de La Red – Referente
Periodismo con ética