La Transparencia Simulada: Un Análisis Crítico del Informe de Gobierno de Zacapoaxtla.

 Zacapoaxtla, Pue. – El informe de gobierno del presidente municipal Margarito Rojas Parra ha generado más dudas que certezas sobre la gestión municipal. Bajo el discurso de “transparencia, desarrollo y paz social”, se esconde una realidad marcada por la opacidad, el clientelismo y la manipulación de cifras. El informe presume de logros en recaudación, ayudas sociales y supuestos ahorros, pero carece de sustento verificable y se utiliza para maquillar una administración que ha sido opaca en sus procesos y selectiva en la distribución de apoyos a la población. 

La transparencia no se mide por lo que se dice en un discurso maquillado.

La transparencia no se mide por lo que se dice en un discurso, sino por lo que se demuestra en auditorías públicas, licitaciones abiertas y comprobaciones claras del gasto, esto es algo que no les ha quedado claro en la administración de Rojas Parra. La afirmación de que los delitos bajaron un 15% es cuestionable, ya que no contempla la realidad que vive la ciudadanía: la persistencia de la violencia en contra de las mujeres, menores de edad y adultos mayores, el control territorial de grupos delictivos dedicados a la venta y distribución de sustancias ilícitas y la desconfianza hacia las corporaciones policiacas quienes tienen encomienda de llevar a cabo acciones recaudatorias a través de infracciones, arrestos indebidos y abuso de autoridad. 

La seguridad no se logra con cifras manipuladas ni con operativos coordinados que solo buscan aparentar control.

La seguridad no se logra con cifras manipuladas ni con operativos coordinados que solo buscan aparentar control, que lejos de brindar ayuda al ciudadano han generado disgusto porque tratan tanto al ciudadano zacapoaxteco, como al visitante como si estos fueran ladrones o gente que se dedica a delinquir como sucedió recientemente en la calle La Concordia. El uso político de los recursos públicos y las prácticas clientelares han generado una paz social frágil y basada en el miedo. Las “ayudas sociales” se han convertido en instrumentos de control, donde el apoyo se otorga a cambio de lealtad y silencio de grupos reducidos que no representan al pueblo de Zacapoaxtla. Esto no es desarrollo ni justicia social, sino una estrategia para perpetuar redes de poder disfrazadas de programas de bienestar. La complacencia del gobierno estatal es preocupante, ya que en lugar de ejercer una supervisión real del uso y aplicación de los recursos públicos, aplaude sin cuestionar. La funcionaria que acudió al informe y lo elogió públicamente revela el pacto de complicidad que existe entre distintos niveles de gobierno lo que deja al ciudadano en un estado de indefensión que daña el ejercicio de una rendición de cuentas clara y precisa. El discurso oficial celebra resultados inexistentes mientras se ignora el deterioro de la confianza ciudadana y el uso discrecional de los recursos públicos para manipular a través de sus medios de comunicación afines la opinión que la población tiene del Gobierno que encabeza Margarito Rojas Parra. Es hora de que la ciudadanía exija una verdadera rendición de cuentas y una gestión transparente y responsable. La simulación política no puede seguir siendo la norma que rija en Zacapoaxtla, con el único objetivo de hacerse de las arcas del gobierno municipal para ser quien llega al poder el nuevo rico de Zacapoaxtla, tal como sucede con la actual administración.