PUEBLA.– A unos días del arranque del Mundial de Futbol 2026, crecen las voces que cuestionan la realización de partidos en Estados Unidos, uno de los países sede junto con México y Canadá. El expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, se sumó al debate al manifestar su respaldo a un posible boicot contra los encuentros que se disputen en territorio estadounidense.
Preocupación por trato a aficionados extranjeros

El exdirigente del máximo organismo del futbol retomó declaraciones del abogado suizo Mark Pieth, especialista en temas de gobernanza y combate a la corrupción, quien advirtió que las políticas migratorias y de seguridad en Estados Unidos podrían afectar a los aficionados internacionales que planean asistir al torneo.
En entrevista con el medio Der Bund, Pieth recomendó a los seguidores del futbol evitar viajar a Estados Unidos durante la Copa del Mundo, ante el riesgo de malos tratos o restricciones, señalando que incluso ver los partidos por televisión podría ser una opción más segura.

Blatter coincide con las críticas
A través de la red social X, Joseph Blatter expresó que es válido cuestionar la elección de Estados Unidos como sede, al considerar que un evento global como el Mundial debe garantizar condiciones de igualdad, libre tránsito y respeto para aficionados, jugadores y delegaciones.

Alemania y África también alzan la voz
Las críticas se han extendido a otros países. En Alemania, el vicepresidente de su federación de futbol, Oke Göttlich, declaró que el boicot debe analizarse con seriedad si las condiciones políticas no cambian.
Asimismo, naciones africanas como Costa de Marfil y Senegal han manifestado su inconformidad, luego de que restricciones de ingreso impuestas por el gobierno estadounidense podrían impedir que sus ciudadanos viajen para apoyar a sus selecciones nacionales.
Un Mundial bajo observación internacional
Aunque la FIFA no ha emitido una postura oficial sobre un posible boicot, las declaraciones de figuras históricas del futbol reflejan una creciente preocupación global sobre la organización del Mundial 2026 y el impacto que decisiones políticas puedan tener en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.

